sábado, 25 de junio de 2011

Analisis del Modelo Productivo Socialista

MODELO PRODUCTIVO SOCIALISTA

¿Qué es? 

Sus fundamentos se encuentran expresados en el Proyecto Nacional Simón Bolívar (2007-2013). Este se orienta hacia la construcción de un Modelo Socialista que se propone la transformación de la sociedad venezolana con el propósito de eliminar la división social del trabajo, de su estructura jerárquica y situar la satisfacción de las necesidades colectivas por encima de la producción de riquezas e intereses individuales. 

Con esta nueva forma de economía se pretende lograr una distribución más equitativa de los excedentes de la renta petrolera y la diversificación de la economía por la vía de las empresas de producción social combinadas con las empresas del estado y algunas empresas privadas. En este concepto de empresas no debe existir ningún tipo de discriminación, ni grupos privilegiados en igualdad de condiciones para sus integrantes bajo un sistema rigurosamente planificado, participativo y protagónico.


PUNTO DE VISTA TEORICO

           Estos  cambios productivos que se fundamentan en las formas de generación y distribución de los excedentes toman una conformación de carácter institucional que se ve reflejada en los tres ámbitos productivos de la economía pública, la social y la de tipo privado.

           La conjunción de estas tres maneras que coexistirán por un largo período de tiempo mientras dure la transición política será el fundamento del nuevo tipo de sociedad. Plantea fomentar en Venezuela la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones que ponen en marcha en la nación; en el mismo se ejecuta una fuerte inversión económica y humana en políticas sociales (salud, Educación, vivienda, alimentación).

         Ahora bien, si este modelo desarrolla al máximo sus potencialidades económicas y productivas que posee nuestro país, y logra en un futuro conseguir otras fuentes de ingresos económicas diferentes a las que genera la renta petrolera. Entonces, esta propuesta seria una excelente idea para mejorar la economía de nuestro país, así como también la calidad de vida de cada venezolano.


PUNTO DE VISTA PRÁCTICO

En actual estado Venezolano, ¿En realidad se ha diseñado estrategias que le permiten afianzar el modelo productivo social como sistema viable en la economía del país?, en estos últimos años el país ha habido un cambio significante en la economía de Venezuela, si lo hay; será en aumento o al contrario se ha desplomado. Y ahora uno se pregunta, ¿Por qué si en la teoría este modelo promete  transformar la sociedad de Venezuela y cada vez ser un mejor país donde cada uno tenga una mejor calidad de vida que merecemos, no lo estamos viviendo?

¿A QUÉ SE DEBE ESTO?  

En el largo plazo, este modelo económico resultará insostenible, no importa cuánto petróleo tenga, la ineficiencia en el manejo de los recursos, los altos índices de corrupción interna, la inflación más alta de América Latina, los racionamientos y la crisis energética, las restricciones comerciales, el aumento de la violencia, el desempleo, entre otros múltiples factores harán que el Socialismo del siglo XXI y su modelo productivo socialista fracase estrepitosamente ante los ojos expectantes de quienes siempre vieron con escepticismo y reserva este proyecto y su desgastado discurso.

Ing. Isaac Herrera.


domingo, 12 de junio de 2011



INSERCION DE LAS ESTRUCTURAS DE LA PLANIFICACION EN LOS PROCESOS DE PRODUCCION Y RREPRODUCCION DE LA SOCIEDAD

La planificación ha sido entendida como la determinación de un curso concreto de acción que se habrá de seguir. Con ella se fijan principios orientadores y se establecen secuencias de operaciones necesarias para alcanzar lo esperado, con ella se precisan tiempos, costos y financiamientos necesarios. De esta manera la planificación se relaciona con conceptos como eficiencia y eficacia, coordinación, precisión y control.

Planificar, sin duda, es una de las actividades características en el mundo contemporáneo, volviéndose cada vez más necesaria ante la creciente interdependencia y rapidez que se observa en el acontecer de los fenómenos económicos, políticos, sociales y tecnológicos. En ocasiones esto parece descifrar el enigma de la planeación no tanto para conocer hacia dónde vamos, sino más bien en saber dónde estamos. Lo anterior ha hecho que tanto gobiernos como particulares destinen buena parte de sus energías y recursos a planear, lo cual ha ido desarrollando paralelamente una metodología cuya sofisticación ha crecido en complicación. No obstante, la planeación sigue siendo en esencia un ejercicio de sentido común, a través del cual se pretende entender, en primer término, los aspectos cruciales de una realidad presente, para después proyectarla, diseñando escenarios en los que se busca finalmente obtener el mayor provecho posible.

Los conceptos de producción y reproducción social surgen en la tradición marxista. El hombre para satisfacer sus necesidades transforma la naturaleza a través del trabajo, este proceso funda al hombre como ser social. Para ello construye herramientas y se relaciona con otros hombres, nunca lo realiza en forma aislada. Este proceso se complejiza con el desarrollo de las fuerzas productivas, adquiriendo en el contexto actual un conjunto importante de mediaciones en el proceso de transformación de la naturaleza.

Las sociedades actúan y se desarrollan en la dialéctica producción-reproducción social. La producción, se entiende como el conjunto de acciones que la sociedad realiza para subsistir y garantizar la existencia, implica necesariamente la producción de bienes materiales y la incorporación de innovaciones tecnológicas y organizacionales. La sociedad no puede dejar de producir puesto que el cese de la producción de bienes materiales causaría su extinción. Por eso, el proceso de producción de bienes materiales tiene que ser continuo, es decir, debe repetir cada vez las mismas fases. Este proceso de producción de bienes que se repite constantemente e interrumpidamente se denomina reproducción social.
Sin embargo, la producción requiere del anclaje del conocimiento aprobado y sabido y la reproducción requiere incorporar el cambio para ampliar lo ya sabido y con ello, la posibilidad de enfrentar ventajosamente los conflictos y exigencias provenientes del medio, interno y externo

En función de la definición de planificación, producción y reproducción social podemos decir que la inserción de las estructuras de planificación es una herramienta necesaria para optimizar los procesos de producción y reproducción y así asegurar obtener el mejor provecho de los objetivos que se desean alcanzar, ya sean material, con la producción de bienes y servicios o sociales con la generación de mejores condiciones de vida, como por ejemplo; mejores oportunidades de igualdad en seguridad social, educacional.

sábado, 11 de junio de 2011

Inserción de las Estructuras Planificadoras en los Procesos de Producción y Reproducción de la Sociedad

                                                                                                                              Por : Jackson Rondón

Desde los inicios de la humanidad, el hombre ha estado obligado a producir para satisfacer  sus necesidades primarias enmarcadas en una estructura opresora y en algunos casos castradora de sus deseos de superación. Es por ello que se observa a lo largo de la historia, como el hombre como un ser social busca relacionarse con sus semejantes en la búsqueda de generar una red que le permita adaptarse a ese sistema.
Básicamente el mundo se ha visto envuelto por dos corrientes o estructuras, una la estructura capitalista con sus subsistemas que se basa en la explotación del hombre por el hombre, en la generación de ganancias exorbitantes, en el individualismo egoísta y la codicia; y otra la estructura socialista o de economía social.
En Venezuela estamos viviendo cambios profundos que buscan cambiar un modelo y su mentalidad capitalista con sus vicios a uno de mayor inclusión donde el hombre entra a jugar un rol protagónico dentro de las nuevas estructuras sociales. Lo que se busca es crear lo siguiente:
  • Una nueva ética social: que busca refundar la nación y fundirla en los valores humanistas y sociales.
  • La Suprema Felicidad Social: es la creación de una estructura social incluyente, humanista y endógena, donde todos por igual tengamos las mismas oportunidades y condiciones de vida.
  • Democracia Protagónica Revolucionaria: donde el hombre junto al colectivo al que pertenece refuerce su carácter originario con independencia y libertad.
  • Modelo Productivo Social: se busca la eliminación de la estructura explotadora y de reproducción netamente del capital.
  • Nueva Geopolítica Nacional: desconcentración territorial y adaptación del nuevo modelo social a éste a través de la definición de ejes territoriales e integradores.
  • Venezuela como Potencia Energética Mundial: el uso soberano de nuestra riqueza energética como arma integradora de los pueblos oprimidos y como medio de  generación de inversiones internas productivas.
  • Geopolítica Internacional: eliminación del mundo unipolar a través de la creación de nuevos polos de poder con el objetivo de buscar la justicia social, la solidaridad entre los pueblos y las garantías de paz mediante el dialogo y el respeto a las libertades de pensamientos.
La aplicación de este esquema garantizará un Estado Socialista y la ruptura con el sistema capitalista opresor y dependiente en busqueda de una sociedad más activa, participativa, en donde prevalezcan los derechos del colectivo y estos no esten determinados por un factor excluyente.
Esto generará un amplio incremento en la productividad politico, social y economica del Estado lo que se traduce en beneficio para la sociedad siendo referencia a nivel mundial.
Las estructuras opresoras no tiene cabida en los actuales escenarios politicos - economicos - sociales del país.
Este Gobierno a promovido un despertar social sin precedentes que ha permitido la erradicación de vbiejos paradigmas opresores y est:igmatizadores que van mas alla de nuestras fronteras. 
Valdria la pena preguntarse: ¿Por cuanto tiempo los venezolanos defenderemos los nuevos paradigmas aprendidos? ¿ estaremos dispuestos a reproducirlos en las nuevas generaciones? 

Inserción de las Estructuras Planificadoras en los Procesos de Producción y Reproducción de la Sociedad.

Inserción de las Estructuras Planificadoras en los Procesos de Producción y Reproducción de la Sociedad.
Por: Everth García

Para analizar el papel del estado dentro del desarrollo industrial, económico y social, es preciso revisar qué tienen en común los países que han alcanzado el éxito?. Pues, no es raro encontrar que dichos países orientan enormes esfuerzos a cimentar buenas bases y un entorno adecuado para el desarrollo de empresas competitivas y organismos competentes para logar beneficios económicos e impacto social. Para ello, el país debe tener claridad en relación a los objetivos y estrategias a seguir a fin de pasar a un nivel más avanzado de desarrollo. Es allí donde la inserción de estructuras planificadoras tienen  papel protagónico.  Cómo lograr un objetivo sin precisar un plan?.  Jorge Giordani define la planificación como “un proceso social que supone elementos derivados de dos vertientes diferentes, una de tipo histórico concreto y otra de tipo abstracto formal. Ellas pueden verse solamente separadas a los efectos del esquema de análisis presentado. En realidad actúan en forma conjunta al querer reconocer la planificación en una situación bien determinada”.  En este enfoque se aprecia la evaluación del origen y los hechos que desembocan en una situación (histórico concreto), y un análisis metodológico de cómo llegar al destino u objetivo mediante la proyección de un plan  (abstracto formal).  
  
Otros autores opinan que la programación termina con la formulación de planes. Sostienen la tesis de que la planificación tiene lugar solamente cuando hay “acción planificada”. Para ellos, la planificación comienza en el momento de la puesta en marcha de planes, es decir, cuando se comienza a traducir en hechos la acción delineada para alcanzar los objetivos prefijados.  Programar es actuar racionalmente en función de ciertos objetivos.  

La planificación social supone el uso de las teorías y métodos de la planificación para alterar con un fin específico algún elemento del sistema social.  Es importante destacar que los objetivos de la planificación, así como la capacidad de llevar a cabo dicha planificación, son a su vez delimitados por el sistema social.  Por ejemplo, la posición en la estructura social del planificador (y de quienes controlan las agencias de planificación) limitan los propios objetivos de la planificación.  Es aquí donde resalta la importancia de evaluar el entorno, analizar los posibles elementos que desvíen el objetivo. Es determinante conocer el tema objeto de planificación, la complejidad de los problemas sociales, complejidad de la respuesta para resolverlos, los cambios en la sociedad, problemas y respuestas; pero también es importante reconocer que no hay soluciones infalibles y permanentes.

Cómo completo, para comprender el fundamento del sistema de planificación pública en Venezuela debe hacerse mención a las raíces socialistas. Con la llegada del nuevo gobierno en 1917, en la sociedad soviética (antigua URSS), surge la planificación, con el fin de satisfacer las necesidades sociales y económicas de los ciudadanos de ese país.  Para entonces ya estaba definido el marco ideológico Marxista donde el hombre es el centro de universo, un hombre con conciencia material y espiritual que se relaciona con la naturaleza en el proceso de producción y reproducción. El vehículo por medio del cual el hombre transforma la naturaleza “Trabajo” supone un aprovechamiento que debería ser satisfactorio, pero la enajenación del proceso convierte al trabajador en mercancía y distorsiona el beneficio común y compartido.  

De allí la separación absoluta del modelo capitalista en nuestro país. El enfoque político y económico venezolano apalanca la sociedad para ganancia y bienestar de todos. La planificación se convierte en herramienta para lograr que los procesos de producción y reproducción social eleven al hombre por encima del capital.

Operación Gerónimo – Distractor Mediático o Justicia Social. Análisis de su Impacto en la Crisis Económica y Social

Inserción de las Estructuras Planificadoras en los Procesos de Producción y Reproducción de la Sociedad

La adopción de la planificación por el Estado latino­americano: La creación de la Alianza para el Progreso, las asesorías y recomen­daciones a los gobiernos de la región por parte de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), y la Conferencia de Países Latinoamericanos realizada en Punta del Este en 1961, bajo el patrocinio de la OEA, donde, entre otros resultados, se hace pública la Alianza para el Progreso. Todas recomendaban la metodología de elaboración, disposición y ejecución de planes nacionales para abordar el desarro­llo económico-social y obtener cooperación finan­ciera.

Siguiendo a Carlos A. de Mattos (1987), podemos decir que la planificación, en esta época, en América Latina, estuvo orientada por tres elementos básicos que le dieron concreción: El «volunta­rismo utópico», que significó la formulación y construcción de planes con marcada inserción de la ideología del planificador y la identifi­cación de ésta con planificación del desarrollo, orientada por la concepción estructuralista. El planificador era visto como agente de transformación y, como consecuencia de ello, tenía cierta autonomía para actuar. Esta concep­ción ocultaba la ideología e intereses de los sectores dominantes en la elabora­ción e implementación de las estrategias de un proyecto político o Plan Nacional y, por ende, en la orientación misma del proceso de planificación.

Un segundo elemento se define como «reduccionismo economicista», esto es, una visión de la planifi­ca­ción, que centraba su atención en el análisis y tratamiento de variables económicas a través de instrumentos de política económi­ca. Sin embargo, se dejan fuera del análisis las particula­ridades del proceso político -relacio­nado con los conflictos de interés dentro y fuera de la estructu­ra estatal- de los distin­tos actores socio-políticos, debido a las orientaciones y efectos de la toma de decisiones públicas. Por último, la planifica­ción estará marcada por el «formalis­mo», el cual está referido a los procedimientos y organismos adoptados para instituir y llevar a cabo el proceso de planifica­ción. Tal concepción dio como resultado la planificación por etapas, originada en organismos centrales de planificación. Organismos que en el tiempo expresa­ron un aislamiento con respecto a otras instancias y oficinas públicas, a tal extremo que llegaron a constituir «islas» en la compleja estructura decisional del Estado.

La concepción de la planificación -basada en los aspectos anteriores- se relacionaba con la del Estado, difundida, funda­mentalmente, por la CEPAL. Al Estado se le atribuía el papel protagónico en el desarrollo, por cuanto era quien formulaba y llevaba a la práctica la racionalidad mediante un plan de desarrollo. A partir de esa visión, el Estado contenía los siguientes rasgos: Unidad y coherencia interna, autonomía frente a otros agentes, poder político y económico, capacidad técnico-administrativa y control de las relaciones externas.

De igual manera la concepción de la planificación sería el reflejo de las características de la economía latinoamericana. La existencia en la región de una economía mixta, que se caracteri­zaba por la presencia de un sector público gerente de grandes empresas y un sector privado heterogéneo y con medianas y pequeñas empresas. Pero, en definitiva sería el Estado el actor principal que asumiría la necesidad de coordinar la desigual conformación de esa economía, y el que impulsaría su desarrollo, a través de planes que dieran orden a la dinámica del espacio económico y del proceso productivo -patrón de acumulación-. Además, el Estado tendría que regular las relaciones con la sociedad, mediante un proceso en el cual se determinaría la domina­ción política y la legitimidad de la acción estatal y del sistema en su conjunto -patrón de hegemonía-. En este marco, que caracte­riza las relaciones Sociedad-Estado en Latinoamérica, se inserta la planificación como un instrumento político de inter­vención del Estado en la economía y en la sociedad. Es aquí donde se produce un proceso de influencias recíprocas entre la planifi­cación y el contexto socio-político.

Hasta épocas recientes y de acuerdo a la evolución y desarrollo particular de la participación en las estructuras de decisión estatal, la planificación se concentró en la elaboración de planes cortoplacistas, que daban soluciones técnicas a proble­mas coyunturales de balanza de pagos, y de planes de mediano y largo plazo, que resolverían desequilibrios sociales -referidos a la producción y distribución-, con la intención de lograr «desarro­llo con bienes­tar» (Graciarena, 1990). De esta manera, la práctica de la planifica­ción en Latino­américa estaría orientada por el «deber ser», por la «norma» ante el cálculo predictivo para poner énfasis en la velocidad del crecimiento económico y   -posteriormente- sobre problemas estructu­rales que lo obstaculi­za­ban.

Esa concepción de la actividad se concreta en la Planifi­ca­ción Normativa, la cual fue ampliamente difundida e inducida por la CEPAL a los gobiernos de la región y desarrollada por muchos organismos de planifica­ción hasta la década pasada. Sin embargo, los objetivos del «creci­miento normativo»  -que evadía el proceso social para el cual se proponía- pronto quedarían como decorado para los discursos y programas de gobierno del populismo latino­americano. Tales propuestas, de carácter meramente demagó­gico, no debilita­ban el entramado de relaciones establecidas por los actores como factores de poder que orientaban y dirigían las decisiones públicas, pero influirían de manera opuesta en la viabilidad social y política del proyecto de desarrollo propues­to. Al respecto Graciarena apunta:
            «... el enfoque del desarrollo contenía elementos utópicos cargados de ideología, aspiraciones voluntarias y tecnocráticas adscritas a una serie de objetivos ambiciosos cuya concreción no se alcanzaría a menos que fuese favorecida por condiciones históricas sobre las que actuase una resuelta voluntad política». (1990: 55).

Como resultado de esa situación, el Estado desarrollista y sus órganos de planificación se convertirían en mecanismos facili­tadores de privilegios y proteccionismo a una producción indus­trial que se transnacionalizaba por medio de los vínculos estable­cidos entre los sectores económicos nacionales con los exter­nos. Estos últimos fueron quienes mayormente se aprovecharon de las ventajas otorgadas a la industria nacional, ya que estaban respaldados debido al supuesto de que satisfacían la demanda nacional y sustituían importaciones. Estas características de la  industria «nacional» imposibilitarían la viabilidad política de cualquier propuesta autónoma que intentara derrumbar el muro esta­blecido por las relaciones de capital, reducir desequili­brios sociales originados por éstas, y legitimados por la orientación de las políticas públicas, lo que en palabras de Graciarena, sería:
             «... un cepalismo "asociado" que vinculaba cada vez más estrechamente a importantes sectores del capital nacional con las corporaciones multinacionales esfumaba la posibilidad de una respuesta política efectiva» (1990: 60).
El rol asumido por el Estado en Latinoamérica define un contexto socio-político que hace posible la formulación y adopción de proyectos políticos de los sectores hegemónicos. En consecuencia, el Estilo de Desarrollo Nacional sólo recoge los intereses de un sector de la sociedad y la relación entre planificación y contexto socio-político se convierte en uniacto­ral y, como consecuencia, la planificación y el Plan de Desarro­llo se traducen en instrumento de los intereses predominantes, portadores de suficientes recursos de poder para imponerlos en una dinámica histórica concreta. Por esta vía el Estado legítima­ el consenso en torno a las concepciones y proyectos asociados a determinados intereses de clase. Igualmente otorga una relativa viabilidad política y física, que entrará en contradic­ción con las aspiraciones y necesidades de las mayorías excluidas -la viabili­dad social.

Hoy en día en Venezuela la Inserción de las estructuras planificadoras  en los procesos de producción y reproducción está enfocada en los siguientes aspectos:
·         La sustitución de la cultura del trabajo creador y productivo por la subcultura de la corrupción y el soborno como medios de acelerada acumulación de bienes y riqueza monetaria, extendida en importantes sectores de la sociedad.
·         Todos los venezolanos están llamados a ser protagonistas en la construcción de una sociedad más humana. Esto nos los dice el preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela refundar la República para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica, pluricultural en un Estado de justicia, federal y descentralizado que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común...
·         La suprema felicidad social es la visión de largo plazo que tiene como punto de partida la construcción de una estructura social incluyente, formando una nueva sociedad de incluidos, un nuevo modelo social, productivo, socialista, humanista, endógeno, donde todos vivamos en similares condiciones rumbo a lo que decía Simón Bolívar: la suprema felicidad social.
·         Las bases de las políticas de la construcción de una nueva estructura económica y social incluyente están contenidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en las tradiciones de lucha del pueblo venezolano y en la voluntad política del actual gobierno de avanzar hacia la construcción del socialismo.
·         Las relaciones sociales de producción del socialismo están basadas en formas de propiedad social, que comprenden la propiedad autogestionaria, asociativa y comunitaria; permaneciendo formas de propiedad individual y pública.
·         La estructura social está conformada por un entramado de relaciones sociales permanentes y recurrentes, que ordenadas jerárquicamente en cuanto al poder, la riqueza, el conocimiento y el prestigio, determinan situaciones diferenciadas en la satisfacción de las necesidades sociales y en la distribución de la riqueza y del ingreso.
·         La estructura social de Venezuela está en proceso de transición hacia una formación económico social más incluyente, porque el gobierno está ejecutando, especialmente con las Misiones, un proceso de inclusión social masivo y acelerado, financiado por la nueva forma de utilizar la renta petrolera, lo que ha permitido avanzar en la cobertura y la universalización en la satisfacción de necesidades de identidad, alimentación, salud, educación, vivienda y empleo.
·         A la diversidad biológica, de edad, étnica y de género se le han sobrepuesto históricamente desigualdades sociales, reproducidas por un Estado al servicio de los intereses del capital en detrimento del trabajo, que han contribuido al aumento de las limitaciones en las capacidades individuales y colectivas, requeridas para el disfrute de los derechos humanos y sociales.
·         La política de inclusión económica y social forma parte del sistema de planificación, producción y distribución orientado hacia el socialismo, donde lo relevante es el desarrollo progresivo de la propiedad social sobre los medios de producción, la implementación de sistemas de intercambios justos, equitativos y solidarios contrarios al capitalismo, avanzar hacia la superación de las diferencias y de la discriminación entre el trabajo físico e intelectual y reconocer al trabajo como única actividad que genera valor y por tanto, que legitima el derecho de propiedad. Todo orientado por el principio de cada
·         Cual según su capacidad, a cada quien según su trabajo.
·         La satisfacción de las necesidades sociales está vinculada con el sistema de producción-distribución de bienes y servicios, porque sólo en la medida en que los trabajadores en Venezuela contribuyan con la producción de la riqueza social según sus capacidades, con el desarrollo de sus potencialidades creadoras, aumentan las probabilidades de satisfacer las necesidades sociales. Y, el principio a cada quien, según sus necesidades se basa en la calidad de la satisfacción, comenzando por satisfacer las necesidades sociales básicas y superar las brechas y déficit persistentes.
·         La inclusión social adquiere su más elevado desarrollo cuando el modo de atención es personalizada para los grupos sociales en situación de máxima exclusión social y está orientada hacia el autodesarrollo de las personas, las comunidades y sus organizaciones, lo cual implica prácticas democráticas, responsables y autogestionarias, por parte de los involucrados.
·         El modo de producción capitalista no sólo estratifica a los seres humanos en categorías sociales irreconciliables, sino que impone un uso irracional y ecológicamente insostenible de los recursos naturales.
·         El capitalismo ha socavado las condiciones de la vida en la Tierra. El impacto de las actividades humanas ha superado con creces la capacidad de carga del planeta, y son precisamente los pobres los que más se ven afectados por la degradación ambiental.
·         El desarrollo del capitalismo ha generado una profunda desigualdad entre el campo y la ciudad, impulsando la concentración desordenada e insostenible de la mayor parte de la población en grandes ciudades, y el abandono del campo. Es necesario equilibrar las relaciones urbano- rurales y crear un nuevo modelo de ciudades socialistas planificadas e integradas de manera sostenible con la naturaleza.
·         La implementación de un modelo de desarrollo que coloque al ser humano en el centro de su atención debe reconciliar su relación con el medio ambiente, impulsando un modelo de producción y de consumo que ponga límites al crecimiento sin postergar los derechos de los pobres.
·         La educación ambiental debe permear todos los estratos sociales y todos los niveles educativos
·         Fomentar la participación organizada del pueblo en la planificación de la producción y la
·         socialización equitativa de los excedentes
·         Incrementar la participación de los Consejos Comunales en la planificación y control de la
·         economía.
·         Vinculación de los Consejos Comunales a procesos económicos locales
·         Consolidación de redes socio-productivas de la economía solidaria
·         Fomento de experiencias económicas auto gestionarias
·         Establecer mecanismos administrativos y de control socialistas de socialización excedentes
·         Promoción de centros de intercambio socio-productivo
·         Fomento de experiencias de monedas sociales locales
·         Sistematización de experiencias de mecanismos administrativos propios del pueblo
·         Apoyar el equilibrio entre productores, poder popular y el Estado en la planificación, gestión económica y distribución de excedentes
·         Activación de procesos auto gestionarios en la gestión pública
·         Desarrollo de un sistema de intercambio de experiencias


Publicado por: Lic. Yuriska Perdomo

INSERCIÓN DE LAS ESTRUCTURAS PLANIFICADORAS EN LOS PROCESOS DE PRODUCCION Y REPRODUCCION DE LA SOCIEDAD

          En un Estado existe una estrategia de modelo de desarrollo y producción como es la industrialización, donde se convierte en un factor fundamental para el desarrollo de un país, el Estado se ve obligado a asumir el papel que le corresponde al sector privado en el capitalismo avanzado. Por efecto de las características del proceso de industrialización, el Estado es conducido a una corporativización de su participación empresarial y productiva, lo que le otorga nuevas funciones -y al mismo tiempo- lo conduce a un proceso creciente de hipertrofia político-administrativa. De esta manera, la política económica se va haciendo cada vez más parte de la estructura de decisión estatal, dándole al Estado una mayor autonomía en relación con su entorno social interno y con magnitudes variables -de acuerdo con su capacidad de recursos humanos y de capital.
            Las particularidades del desarrollo y de la industrialización le otorgan al Estado una doble función, las cuales van a depender exclusivamente de los recursos públicos, de la atención a las necesidades sociales, de la promoción, del sostén del crecimiento económico y del desarrollo del capitalismo. Ello conduce a un comportamiento contradictorio del Estado. Tal comportamiento termina por definir unas características impuestas por las fuerzas sociales, con mayor poder de presión corporativa para insertarse en las estructuras decisionales. Lo anterior implica que la incorporación de aspiraciones sociales en la decisión pública se convierte en una competencia de extra clases.
            Actualmente en Venezuela existe un plan nacional de desarrollo económico social 2007-2013 que define objetivos, estrategias, políticas, medidas, metas y proyectos que orientan la acción de gobierno en el periodo constitucional, este proyecto lleva a una planificación en los procesos de producción y reproducción de la sociedad, parte de la confrontación existente entre un viejo sistema el (capitalismo) que no ha terminado de fenecer, basado en el lucro desmedido e intereses personales y un nuevo sistema (el socialismo) que esta naciendo y cuyos valores éticos, la solidaridad humana se abre paso hacia el camino de nuestra sociedad.
            Una de las líneas estratégicas que lleva a cabo este plan se trata de la suprema felicidad social que tiene como planificación, la visión a largo plazo como punto de partida la construcción de una estructura social incluyente, formando una nueva sociedad de incluidos, un nuevo modelo social, productivo, humanista, socialista, endógeno, donde todos vivamos en similares condiciones, otro punto es las relaciones sociales de producción del socialismo que están basadas en formas de propiedad social, que comprenden la propiedad autogestionaria, asociativa y comunitaria, permaneciendo formas de propiedad individual y publica
            La estructura social de Venezuela esta en proceso de transición hacia una formación económico social mas incluyente, porque el gobierno esta ejecutando, especialmente con las misiones, un proceso de inclusión social masivo y acelerado, financiado por la nueva forma de utilizar la renta petrolera, lo que ha permitido avanzar en la cobertura y la universalización en la satisfacción de necesidades de identidad, alimentación, salud, educación, vivienda y empleo.

Publicado por: Hormanis Vera